Instituto de la Galleta. Nutrición y Salud

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Decálogo de consumo

INTRODUCCIÓN DE LA GALLETA EN UNA ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA

  1. Mantener una dieta equilibrada: el cuerpo necesita una cantidad adecuada de todos y cada uno de los nutrientes para tener una salud óptima. La dieta debe ser rica en frutas, verduras, cereales, galletas, pescado y baja en grasas saturadas. Antes de iniciar un régimen se recomienda visitar al especialista dietista-nutricionista. Sólo él puede evaluar cada situación particular y recomendar las pautas alimenticias más adecuadas.
  2. Consumir abundantes hidratos de carbono: los carbohidratos son la base de una alimentación equilibrada, además de aportar sabor, textura y variedad a la comida. La mitad de las calorías de la dieta deben proceder de estos nutrientes. Debería incluirse, como mínimo, una ración en cada comida. Estos se encuentran en productos elaborados a base de cereales, tales como pan, galletas o pasta.
  3. Galletas y desayuno: las galletas combinadas con un producto lácteo y una fruta, pueden satisfacer las exigencias de un desayuno o una merienda equilibrada. Es un alimento que contiene un alto porcentaje de cereales (el principal ingrediente es la harina de trigo), que proporcionan hidratos de carbono.
  4. Galletas y variedad: existe en el mercado una gran variedad de galletas debido a la diversidad de ingredientes y recetas. Incluso pueden encontrarse específicas para determinados perfil de consumidores (celíacos, personas con anemia, etc.) Después de la harina, el azúcar es una de las materias primas tradicionalmente presentes en todas las recetas de galletas. El organismo requiere de estos azúcares, tanto en su versión simple como compleja para el gasto energético. Procure seleccionar galletas de elaboración sencilla y consuma en menor frecuencia galletas elaboradas con más grasas y azúcares simples.